jueves, 9 de enero de 2014

Tendinitis "Pata de Ganso"

Hola blogeros, aquí os traigo información sobre una dolencia bastante común: La tendinitis llamada en la llamada “pata de ganso”.

Esta dolencia aparece sigilosamente cuando damos grandes zancadas, y comenzamos a sentir un hormigueo y una ligera quemazón en la parte interna de la rodilla. Pero más tarde el dolor se puede volver agudo e insoportable.
Se llama “pata de ganso” a la conjunción de varios tendones que cubren la parte interior de la rodilla. Estos tendones son los de los músculos semimembranoso, semitendinoso, recto interno (grácil) y sartorio.
Todo tendón es la parte final de un musculo, es la “cuerda” que éste emplea para amarrarse al hueso y tirar de él para ejercer movimiento.
Por distintos motivos, micro o macro traumatismos, esfuerzos, exceso de ejercicio, estar mucho tiempo parado e incluso muchas veces por causas desconocidas, este tendón conjunto se inflama y origina esta tendinitis. En realidad es una tenobursitis, es decir, no sólo se inflama el tendón, sino que además lo hace una bolsita serosa que se encuentra entre este tendón y el hueso subyacente.

Los síntomas que presenta esta dolencia son: dolores en la cara interna de la pierna, debajo de la de rodilla, parecidos a los dolores articulares. Vivos al levantarse, se atenúan a lo largo del día y vuelven a aumentar por la noche. Presionar con el dedo resulta muy doloroso.
Los grupos de riesgo más vulnerables son: adultos con problemas al caminar, que tengan una pierna más corta que la otra o que por alguna razón cojeen. Muy raras veces en los niños.
La causa del desarrollo de esta tendinitis suele estar relacionada con un intento de la pata de ganso de compensar una excesiva posición de varo tibial en la fase de contacto del pie durante la carrera. Normalmente esta lesión viene dada por una excesiva debilidad del vasto interno (cuádriceps). Los atletas suelen mostrar dolor e inflamación en la inserción del tendón de la pata de ganso. El dolor aumenta notablemente durante la palpación de la zona.
Tratamiento
1-    El reposo deportivo es muy importante. En principio una semana o 10 días serán suficientes. Si no son excesivamente dolorosos, se pueden hacer estiramientos de los isquiotibiales.
2-   Eliminar la causa de la inflamación. Una bicicleta mal ajustada, asiento del coche demasiado cercano al volante, actividades no habituales como bricolaje, etcétera.
3-   Crioterapia (aplicación de hielo) 3 ó 4 veces al día ruante 15 minutos. El hielo solo está justificado los 2 ó 3 primeros días, siempre y cuando se observe inflamación, rojez o elevada temperaturas en la parte interna de la rodilla con respeto a la otra pierna. El ponerse mucho hielo puede llevar a una lentificación y cronificación de la lesión ya que el hielo por su propia naturaleza ralentiza y estanca la circulación de la sangre.
4-   Cuando desaparezca la inflamación, la rojez y la calentura, se puede aplicar calor húmedo sobre la zona, además de alicar alguna crema homeopática, para estimular la circulación sanguínea.
5-   Si es una lesión que se repite sería conveniente el estudio biomecánico de la pisada por parte de un especialista que determine la necesidad de plantillas. En ciclistas también puede ser debido a una mala alineación del cuerpo por los pedales o el sillín.
6-   Si la inflamación persiste, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre y cuando sea prescrita por un médico.
7-   Fortalecimiento muscular si existe debilidad en el cuádriceps, especialmente en el vasto interno.
8-   Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por dónde se corre.
9-      Tratamientos de fisioterapia: masaje, ultrasonidos, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares. Es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas. La acupuntura da buenos resultados, por lo que es aconsejable tenerla en cuenta.

Aquí os dejo un vídeo que os puede venir muy bien para aliviar ese molesto dolor:


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